De Francia a Coltauco
Una francesa en un terremoto

Me he enamorado del país. Me gusta mucho su ambiente, la paciencia de la gente, su simpatía. Es bastante diferente a París por ejemplo, donde la gente es más cortante y pesada. La naturaleza también me tiene sorprendida: el mar, la cordillera, el desierto.
Esa noche imaginó la peor de las tragedias posibles. Tiempo después estaba en Coltauco, ayudando a gente que no conocía en una localidad extraña para ella y trabajando en lo que menos pensó: construyendo mediaguas.
¿Cómo fue pasar el terremoto en un lugar tan lejano a tu país?
Fue en parte una experiencia traumática. Acá en Santiago vivo junto a un amigo en un departamento en Bellavista. Es un segundo piso, pero sentía que el piso se movía como un barco junto con las paredes, además de las cosas que se caían en mi pieza. Pensé que el mundo se iba acabar en ese momento.
¿Entraste en pánico?
Estaba muy asustada. Para mí fue un acontecimiento que nunca esperé vivir porque en mi país no se dan esos temblores tan fuertes. De hecho, casi no hay temblores en Francia. Fue una experiencia que se le cuenta a los papás, a los amigos y a los hijos más adelante, pero después me di cuenta que no es un juego. Es la vida o la muerte en dos minutos.
¿Cómo se te presentó la experiencia “Trabajos Voluntarios Coltauco”?
Me llegó un mail del CEIC (Centro Estudiantes Ingeniería Comercial de la Universidad de Chile) invitando a estudiantes a inscribirse. Preguntaban cuánta experiencia teníamos en este tipo de actividades. Yo fui junto a cuatro franceses más y las cuadrillas eran de 5 personas.
¿Y en qué tipo de actividad participaste?
El primer día armamos las bases de las mediaguas y los pilares. El segundo día fue el armado de las casas; yo trabajé en la puerta, las ventanas y los marcos principalmente. Fue una bonita experiencia. La gente estaba bastante emocionada en el momento de la inauguración y aunque por lenguaje no les entendía mucho, se notaban contentos dentro de todo.
Ser joven en el viejo continente
Heloise estudia cuarto año de comercio en un instituto en Francia (lo que acá sería Ingeniería Comercial), vive en la ciudad de Clermont-Ferrand cercana a Lyon. Tiene 4 hermanas (2, 11,12 y 13 años respectivamente), y ya desde los 16 años que vive sola.
Cuéntame de tu experiencia viviendo sola desde los 16 años.
En Francia hay un concepto menos arraigado de familia del que veo acá en Chile. Nosotros tenemos un sistema donde la mitad del arriendo del departamento lo paga el estado y la otra mitad los papás. Cuando cumplí 16 me fui a vivir sola, y durante la semana yo me las arreglaba en cuanto a comida, ropa y estudios. Los fines de semana los pasaba en mi casa con mis papás y hermanas.
¿Qué te gusta hacer en Francia?
En Chile he tenido un ritmo de vida más movido y estresante que en Francia.
Allá era mucho más riguroso en cuanto a estudio. Me gusta mucho compartir con mis hermanas menores, ir al cine, a los museos, a la opera, cocinar también.
¿Cómo es tu relación con tus hermanas menores?
Buena, de mucho ruido, siempre estamos haciendo cosas. Las extraño a todas, mucho más que a mis papás. Especialmente a la menor que tiene cerca de 2 años, la quiero mucho.
¿Tienes novio en tu ciudad natal?
No, hace poco vengo saliendo de una historia un poco difícil de 10 años.
¿Tanto? Si recién tienes 21
Primer amor, de esos amores juveniles que perduran en el tiempo. Es raro, lo sé, pero son cosas que pasan.
Nos has contado que la educación privada en Francia es también muy cara. Al parecer no dista tanto de la realidad de Chile.
Claro. Pienso que, en esta materia, Francia está nivelando hacia abajo. En cambio Chile se está desarrollando y mejorando. Probablemente, dentro de unos años, los niveles de educación puede que se equiparen entre los dos países.
Impresiones sobre su nuevo hogar
¿Qué te ha parecido Chile después de estos dos meses?
Me he enamorado del país. Me gusta mucho su ambiente, la paciencia de la gente, su simpatía. Es bastante diferente a París por ejemplo, donde la gente es más cortante y pesada. La naturaleza también me tiene sorprendida: el mar, la cordillera, el desierto.
¿Y respecto a la gente?
La manera de vivir en general me gusta. También me llama la atención ese nacionalismo que surge. Que la mayoría están orgullosos de ser chilenos. Y su humildad, también.
¿Hay algo que te desagrade respecto a Santiago, o la gente?
La contaminación de la ciudad por ejemplo, el famoso smog. No estoy acostumbrada a eso. El río Mapocho también me parece bastante feo y sucio.
Respecto a la gente me molesta que son súper abiertos al primer contacto, pero después es como “hola y chao”. También la falta de organización en algunas áreas, ya que yo tiendo a ser bastante organizada. En Francia se funciona de otra manera y eso me choca un poco. Creo que hay mucho prejuicio acá también, el decir “oye no vayas para allá porque hay flaites” o cosas así.
Tienes una concepción completamente distinta.
Sí. Acá, por ejemplo, te invitan para un asado ¡pero nunca te devuelven el llamado! En Francia eso no ocurre. Se da el teléfono, la dirección, fecha y hora. Todo estructurado y coordinado.

Me gustaría ser parte de la cultura de los chilenos, no sentir a veces esa barrera tan grande que se da entre un chileno y un extranjero. Puede ser que con el tiempo se vaya rompiendo. Por el momento, sólo disfrutar y aprender.
En su carrera era obligatorio tomar un intercambio por 6 meses. Las cosas de la vida la trajeron a Chile, siendo que esta pequeña y angosta faja de tierra no fue su primera opción
¿Primero te ibas a Bélgica, no?
Sí, pero por temas entre la Universidad y mi instituto no pude ir para allá. Después decidí por Chile. En parte porque no tenía grandes expectativas y quería conocer otra cultura, un idioma completamente diferente, personas diferentes, otra forma de vivir y ver las cosas. Estoy gratamente sorprendida hasta el momento.
¿Cuáles son tus planes a futuro por aquí?
El intercambio es hasta julio. Acá estoy haciendo una especialización en recursos humanos, que es mi área en Francia. Ahora tengo que buscar una opción laboral para hacer mi práctica. Si la encuentro en Chile me quedaría hasta fin de año, de lo contrario la realizaría en Francia.
¿Te gustaría quedarte a vivir en Chile?
No he pensado bien en eso. Si se da la opción de hacer la práctica acá sería una bonita experiencia. Me gustaría ser parte de la cultura de los chilenos, no sentir a veces esa barrera tan grande que se da entre un chileno y un extranjero. Puede ser que con el tiempo se vaya rompiendo. Por el momento, sólo disfrutar y aprender.