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Divisiones infantiles

La formación de las próximas estrellas

Cadetes Colo Colo de Villarica

Cadetes Colo Colo de Villarica

Las futuras promesas del futbol en Chile no alcanzan el éxito de un día para otro. Deben pasar distintas etapas, superar obstáculos y recibir una formación adecuada para sacar el mejor provecho de sus talentos. En ello, las divisiones inferiores de los clubes desarrollan un trabajo esencial.

Por Katia Contreras

A pesar de que ya terminó la Copa América, el revuelo provocado por la cumbre futbolera no se ha apagado completamente. A pesar de que gran parte de los titulares de la Selección Nacional juegan en el extranjero, no hay que olvidar de dónde vienen, de los equipos en dónde partieron. Viendo su éxito actual,  los jóvenes seleccionados de la Roja son una muestra de lo que se consigue con un buen trabajo de las divisiones menores de los equipos de fútbol.

Un ejemplo que salta de inmediato a la vista es el de Alexis Sánchez. Durante los últimos meses el niño maravilla fue protagonista de una dilatada negociación entre Udinese y el Barcelona de España. Los medios de comunicación de todo el mundo especularon sobre su traspaso al equipo catalán, el cual a pesar de muchos intentos infructuosos y desacuerdos por los montos, no se dio por vencido. Finalmente fueron 43 millones de dólares que se desembolsaron por el pase de Sánchez, el que se convirtió en el jugador más caro de la historia del fútbol chileno.

Pero las tasaciones, contrataciones y sueldos de futbolistas en general llegan a cifras estrambóticas, sobre todo en el continente europeo. Sólo por nombrar algunos: el pase de Cristiano Ronaldo (Real Madrid) bordea los 100 millones de euros, el de David Villa (Barcelona) 45 millones de la misma moneda y así sucesivamente.

No obstante, un detalle que no muchos tienen en cuenta es el club en que se formaron los futbolistas. Es en ese punto donde las canteras de los equipos desarrollan un papel relevante.

Fútbol joven made in Chile

La Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) es la institución que se ocupa del fútbol profesional (primera y segunda división) y del fútbol joven en nuestro país. Esta última área es la encargada de organizar y supervisar las competencias realizadas, en las cuales todos los clubes deben participar en al menos dos divisiones.

El ex futbolista Jaime Pizarro, director de la rama de fútbol en la ANFP durante la administración de Harold Mayne Nicholls, explica a Con Tinta Negra que “los equipos chilenos están obligados a tener las cuatro categoría grandes: 15, 16, 17 y 18” en sus divisiones infantiles. Sin embargo, la mayoría empieza desde los ocho o diez años.

Colo Colo, por ejemplo, tiene secciones que comienzan a los ocho años. Pero el modo de trabajarlas es particular: “cada director técnico (D.T.) tiene dos categorías para ir conociendo mejor a los niños”, cuenta Juan Soto, entrenador de la sub 15 y 16, ayudante de la sub 17 y 18, y antiguo jugador del Cacique.

Un estilo algo diferente es el implementado en Audax Italiano. Allí las inferiores también están segmentadas por edad, pero con un D.T. distinto para cada una. Luis Ahumada, jefe técnico del fútbol joven de dicho club, dice a CTN que los entrenadores no juegan con un plan táctico definido, ya que “creemos que los chicos deben conocer la variedad de esquemas desde la cantera para que se puedan manejar cuando lleguen al primer equipo”.

Para el periodista Fernando Solabarrieta, históricamente las divisiones inferiores no están bien trabajadas en Chile, “pero hay buenas y honrosas excepciones”, señala a CTN. Entre estas últimas, incluye a Universidad Católica, Colo Colo, Audax Italiano, Palestino y Universidad de Chile.

“Además, me parece que en los últimos años ha habido un trabajo más serio con las sociedades anónimas, que en algunos casos han puesto mayor atención a las infantiles, porque entienden que allí hay no sólo una generación de buenos jugadores, sino también de negocios”, agrega el comentarista deportivo de TVN.

El papel de los clubes

Juan Soto y Luis Ahumada coinciden en que las canteras tienen la máxima importancia al interior de sus equipos, pues son la base del plantel adulto. Todos quieren tener muchos más jugadores formados en casa, no sólo los dos o tres que salen normalmente.

Para que lo anterior ocurra en los distintos clubes, cada uno tiene diversas maneras de reclutar futuras promesas. En el caso de Audax los chicos llegan por datos, pruebas masivas o solos. No obstante, “la captación es relevante, porque ahí nosotros vemos si el niño tiene condiciones para llegar al primer equipo”, comenta el jefe técnico.

En Colo Colo se desarrollan tres mecanismos: pruebas, aunque no masivas porque llevan a un desorden, según Soto; veedores que buscan jugadores que participan en torneos y de provincia; y niños de las escuelas de fútbol del club.

Pero el proceso no termina allí, está recién comenzando. Los jóvenes deben pasar pruebas psicológicas y médicas para obtener un cupo. Luego, los equipos se preocupan permanentemente de su bienestar, sus estudios y su desarrollo personal.

En el Cacique aquellos chicos de provincia, de menores recursos y/o destacados por sus habilidades y con mucha proyección reciben el beneficio de vivir en la Casa Alba. “Es como un hotel cinco estrellas, donde tienen alojamiento, estudios, alimentación, atención de salud (nutricionista, asistente social)”, cuenta Soto.

El equipo audino, en tanto, también se preocupa por que los niños sigan con su educación. “El club tiene factores claves de éxito, abocándose principalmente al ´patrimonio de la familia`. Estamos interesados en que su entorno más cercano los apoye y los chicos puedan ir al colegio y desarrollar la parte deportiva”, indica Ahumada. Agrega que Audax está desarrollando un plan piloto con algunos jóvenes, a los cuales paga una pensión y se hace cargo de sus estudios básicos y secundarios.  Y a la vez, tiene un convenio con un colegio, cuyos tutores los apoyan en distintas asignaturas.

Extranjeros: ¿ventaja o perjuicio para los jóvenes talentos?

El sueño de todo jugador de la cantera es ir ascendiendo hasta llegar al primer equipo. Muchos lo logran, pero otros tantos se quedan en el camino. Las razones de esto último: sus propias destrezas, la decisión del técnico del plantel profesional o la contratación de futbolistas extranjeros.

En Chile, un juvenil puede jugar en primera división desde los 17 años o, si son menores, con certificado médico de su club que acredite sus condiciones físicas aptas para ese nivel. Además, la ANFP también ha determinado que siete es la cantidad máxima de jugadores foráneos que pueden ser contratados por los equipos, de los cuales un máximo de cinco están facultados para jugar en un partido.

Esta última medida ha generado visiones encontradas en el medio nacional. “Depende de las políticas de cada club el que utilicen jugadores chilenos o no”, dice Pizarro.

Desde Colo Colo, Soto comenta que “lógicamente no es bueno para los cadetes que se contraten futbolistas de afuera, pero en esa etapa no les complica mucho, porque están creciendo y formándose recién”. El jefe técnico de Audax Italiano plantea que la llegada de extranjeros no es perjudicial para los chicos, porque se potencian con otros que posean experiencia, aunque sí lo es cuando no hay equilibrio. Así, en algunos clubes el número de jugadores del exterior es muy alto, por lo que algunos de esos cupos podrían ser ocupados por los de la cantera.

Por otro lado, Solabarrieta piensa que “cuando la contratación de afuerinos es mala, evidentemente es perjudicial para los juveniles, ya que les impide la subida al primer equipo. Cuando es buena, es positiva porque los niños se pueden reflejar en ellos y aprender de su experiencia”.

En cuanto a la rentabilidad de comprar un futbolista foráneo, el técnico de Colo Colo asegura que todo lo que nazca de las divisiones inferiores del propio equipo es más conveniente, debido a todo el gasto invertido en ellas, agregando que para el Cacique lo más importante es sacar jugadores.

La lógica que se suele dar es que si el contratado tiene muchos pergaminos es un aporte, pero si es mediocre no ayuda a un mejor desempeño ni a la obtención de títulos o a la clasificación a torneos internacionales.

Respecto a las reales posibilidades de los chicos de la cantera de ascender al fútbol de honor, eso “depende del técnico de turno y de la categoría del jugador”, indica Soto.

Ahumada dice que el proceso de transición ocurre gradualmente, no es algo inmediato. Normalmente en Audax los técnicos del primer equipo preguntan a los de las infantiles qué jóvenes son los más destacados, “los miran, los aprueban, los hacen entrenar con los adultos” y después viene su debut.

Modelos a seguir

A nivel internacional existen tres grandes clubes que representan tres distintas formas de nutrirse de jugadores profesionales. Y, por cierto, todos exitosos.

El Barcelona de España se destaca por llevar a cabo un trabajo de alto nivel en sus divisiones inferiores, lo cual les reporta grandes recursos por los productos que suben a primera división, además de  los logros y campeonatos que obtienen. Las pruebas están a la vista: son ganadores de La Liga en los tres últimos años, de la Champions League, y poseen estrellas como Xavi, Iniesta, Puyol y Messi.

El modelo opuesto lo tiene el Inter de Milán. Su táctica es “integrar jugadores probados, hechos, gastando mucho dinero y obteniendo resultados inmediatos”, señala Solabarrieta. Sin embargo, de esta manera no incentiva la formación de jóvenes en su cantera. Algo parecido sucede en el Real Madrid, al cual “no le interesa tener cadetes, ya que prefiere comprar y tener equipos de elite”, dice el técnico albo. Eso, según Ahumada, pasa por la política del club. En Barcelona se da mucha importancia al trabajo formativo, en cambio, en el Madrid no.

Pero hay un tercer estilo, intermedio entre los anteriores, también exitoso y cuyo principal exponente es el Manchester United. El equipo inglés posee “un modelo de captación único en el mundo. Se acerca mucho al equilibrio entre ocuparse mucho de las divisiones inferiores y buscar jugadores afuera”, según el periodista de TVN.

Ejemplos que corroboran lo anterior son los futbolistas formados en el United, como David Beckham, Gary Neville y Ryan Giggs, y otros que han sido comprados por el club, por nombrar algunos, Javier “Chicharito” Hernández, Wayne Rooney y Rio Ferdinand.

En Chile  se puede observar cómo los equipos siguen unas u otras formas. Por ejemplo, Colo Colo se identifica con el tercer tipo, en tanto Audax lo hace con el del Barcelona. Quizá no haya uno igual al modelo del Inter, puesto que al mercado futbolístico nacional le falta mucho para llegar al nivel del europeo, pero con la generación de nuevos talentos, sus transferencias al exterior y las ingentes ganancias, probablemente en algunos años más sea posible identificarlo en ciertos clubes.

Esto, por cierto, aparte de ser beneficioso para los equipos, también lo es para las distintas selecciones nacionales, las cuales se ven favorecidas con la producción de nuevos y jóvenes talentos.Así sucede con la Roja chilena y la española. La nuestra está conformada por jugadores nacidos en equipos nacionales, de los cuales han emigrado para seguir desarrollándose en cuadros extranjeros de alta categoría. Son los casos de Arturo Vidal (Juventus), Matías Fernández (Sporting de Lisboa), Gary Medel (Sevilla) y otros.

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